La Fundación Familia y Educación ha vivido un momento especialmente significativo con motivo de su consagración al Sagrado Corazón de Jesús, realizada en el contexto de la III Consagración de Empresas al Corazón de Jesús, celebrada en Alicante el sábado 13 de junio de 2026, en la Concatedral de San Nicolás.
El acto fue presidido por Mons. D. José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante, y se enmarca dentro del camino promovido por Retiro Zaqueo, orientado a poner a Cristo en el centro de la vida personal, familiar, profesional, empresarial y social.
Para la Fundación Familia y Educación, esta consagración no ha sido entendida como un acto meramente simbólico, sino como una renovación profunda de su misión: servir a las familias, acompañar a las personas en sus dificultades concretas y contribuir al bien común desde una mirada cristiana del ser humano, de la familia y de la sociedad.
La consagración al Sagrado Corazón recuerda que toda obra cristiana nace de una fuente anterior a nosotros: el amor de Dios, que sostiene, ordena y transforma la vida. Desde esta certeza, la Fundación desea seguir ofreciendo su trabajo como un servicio a la dignidad de cada persona, al fortalecimiento de las familias y a la construcción de una sociedad más humana, más justa y más abierta a la esperanza.
En el marco de esta III Consagración de Empresas, el gesto adquiere también un sentido particular para quienes viven su fe en el ámbito profesional, institucional y empresarial. La vida laboral y social no queda al margen de la vocación cristiana; también allí estamos llamados a actuar con responsabilidad, verdad, caridad y compromiso con el bien común.
Consagrarse al Sagrado Corazón de Jesús significa, para la Fundación, confiar al Señor sus proyectos, sus profesionales, sus voluntarios, sus colaboradores y todas las familias a las que acompaña. Significa también pedir la gracia de trabajar con mayor fidelidad, humildad y entrega, sabiendo que el verdadero fruto de toda misión cristiana no depende solo de la eficacia humana, sino de permanecer unidos a Cristo.
Con este paso, la Fundación renueva públicamente su deseo de seguir sirviendo a la familia desde la antropología cristiana, la Doctrina Social de la Iglesia y una profunda confianza en el amor misericordioso de Dios.
Que el Sagrado Corazón de Jesús ilumine y sostenga esta misión, para que cada acción de la Fundación sea instrumento de bien, consuelo, verdad y esperanza para las familias.
